Manual del Emprendedor

¿Qué es un emprendedor?

El empresario es un creador.

 

La gran diferencia entre un ejecutivo y un empresario es que el segundo crea desde cero. Esto no quiere decir que el ejecutivo no sea o no pueda ser creativo, pero el emprendedor destaca enormemente por esta habilidad.

 

Crear de la nada. Empezar de cero. Pensar, visualizar y realizar.

 

Tener iniciativa y atreverse a realizarla.

 

No esperar a que te den el turno para dar un paso hacia adelante.

 

Ser proactivo.

 

Liderar el cambio. Ver hacia dónde va el camino y realizarlo.

 

La idea inicial no es lo más importante.

 

Es más suele estar muy alejada del éxito final.

 

Lo difícil y diferencial es llevar a cabo la idea. Mejorarla antes las dificultades  hasta hacerla de verdad exitosa.

 

El emprendedor está solo. Delante suyo está el mercado, los problemas , las opiniones de los demás y de él depende encontrar las soluciones para tirar adelante su proyecto.

Para emprender hay que ser persistente y resistente porque el camino al

éxito es largo y se pasan muchos momentos de dudas.

Trabajar el modelo de empresa horas y horas ayuda a perfeccionar el proyecto. Un emprendedor vive su proyecto con una intensidad muy alta, no comparable a otras tareas.

 

Se trata de una persona que tiene inquietud en cambiar la realidad. Su realidad.

Es una persona que tiene iniciativa.

Tiene ganas de hacer algo para mejorar su vida o la de los demás.

La diferencia básica con las demás personas es que realiza el cambio. Hace lo que otros no hacen. Se atreve, se arriesga, y emprende una aventura con final desconocido  empeñándonos en tirar adelante la idea de progreso, a pesar de las muchas dificultades que le van a ir saliendo.

El emprendedor de negocios, se trata de una persona que busca, ve y realiza una oportunidad de negocio para comercializar un bien o servicio de manera mejor o diferente a como lo hacen los competidores de su mercado.

  • Descubre la oportunidad
  • Concibe el proyecto
  • La pone en práctica

El emprendedor de negocios es una persona que suele tener cierto reconocimiento social. Es una persona que genera riqueza y empleo, lo que beneficia, enormemente a la sociedad.

Se trata pues de un tipo de actividad socialmente muy beneficiosa ya que genera empleo, como poco el suyo.

También es una persona controvertida ya que la preponderancia social y el éxito económico generan envidias y críticas.

El emprendedor crea una empresa. Ser emprendedor es más que dirigir. No es solo  resolver los problemas que van saliendo en la gestión, sino que el emprendedor suele ejercer de líder, para enseñar hacia dónde se dirige la organización. Liderar es más que dirigir. Sin liderazgo no se sabe a dónde se va. El emprendedor por tanto ejerce tareas tanto de directivo como de líder, especialmente en las fases iniciales.

Tipos de emprendedor:

Existen emprendedores de muy diferentes clases sociales y perfiles socio demográficos. A continuación ordenamos una serie de casos más por circunstancias que les llevan a emprender que por su perfil social o humano:

  • El joven con una idea: Existen emprendedores muy jóvenes que empiezan sus negocios casi sin experiencia previa. Algunos inician modelos de negocio rompedores que consiguen hacerse un hueco. Aprovechan la creatividad que la juventud otorga por la propia falta de experiencia.
  • El profesional experimentado que ve el negocio: En ocasiones profesionales de un sector con o sin empresa propia detectan una oportunidad de negocio y movilizan los recursos necesarios para convertirlo en negocio.
  • El veterano que busca nuevos retos: Son personas que llegan a un punto de madurez que después de tener una trayectoria exitosa trabajando por cuenta ajena deciden que quieren llevar a cabo un proyecto empresarial iniciando así una segunda carrera.
  • Familias emprendedoras: Muchos negocios son fundados por familias. Marido y mujer, hermanos, padres e hijos. También ocurre que familias que tienen empresas, fundan de nuevas por vocación empresarial. Dentro de este tipo se engloban los empresarios “herederos”, con casos exitosos incluidos.
  • El parado sin salida fácil: Muchos negocios de autoempleo surgen de crisis que llevan a personas a buscar cómo mejorar su situación personal de desempleo. Esta es una gran fuente de creación de riqueza en un país, dónde muchos miles de autónomos encuentran la manera de hacer realidad su pequeño negocio.
  • Los emprendedores en equipo: Es muy habitual que las nuevas empresas se empiecen con un grupo de amigos que comparten el deseo de iniciar una empresa. Se comparten inversiones y esfuerzos. Son más potentes que una persona sola pero también exigen coordinación.
  • Las mamás que se reincorporan a la vida profesional. Existe una bolsa importante de mujeres emprendedoras que inician su actividad emprendedora después de haber pasado la fase de crianza de sus hijos. Llegan a un punto de madurez que buscan la realización de un reto empresarial.
  • El intra emprendedor: Se trata de una persona con iniciativa que hace crecer una oportunidad de negocio dentro de una empresa. Hay casos de gran éxito que han desarrollado nuevas divisiones dentro de otra empresa, como por ejemplo Telvent o el Post it en 3M.
  • Los grupos de empresas: Hay empresas que se crean por asociación de varias empresas cuyos emprendedores ven la oportunidad de desarrollar un negocio conjuntamente. Es un modo de hacer una empresa en equipo pero con complejidades, matices y aportaciones diferentes.
  • El inversor: En ocasiones, se identifica con empresario el inversor que busca obtener rentabilidad en nuevas aventuras empresariales. Se trata más bien de capital más o menos organizado en busca de la rentabilidad asociada al crecimiento empresarial. Algo que empieza siendo poca cosa y acaba creciendo multiplica por mucho su valor.

 

 

Cómo es el emprendedor

Sobre el papel el emprendedor es un ser superdotado con unas excelentes características humanas y profesionales. En la práctica se trata de personas normales y corrientes en las que coinciden los siguientes atributos:

Iniciativa: Inconformismo y motivación de mejora con la situación actual. Hay emprendedores que lo desean interiormente aunque tengan alternativas confortables. Hay casos que lo hacen como mejor alternativa dentro de sus posibilidades.

Decisión y acción persistente: Puesta en práctica persistente de los pensamientos de mejora. El emprendedor no sólo quiere cambiar su realidad sino que lo hace. Los negocios son 2% idea y 98% sudor. La propia acción le permite modificar las ideas. Pensamiento y acción son dos fases yuxtapuestas que se van alternando. “piensa como un hombre de acción y actúa como un hombre de pensamiento”.

Voluntad de buscar la oportunidad  y realizar del negocio: El emprendedor de negocios busca una oportunidad para empezar su propio negocio.  En ocasiones esta idea la tiene muy clara desde hace mucho tiempo. En otras el emprendedor quiere hacer algo, no sabe qué y lo busca. También ocurre que ve el negocio por una circunstancia y se decide a llevarlo a cabo.

Apuesta y toma de riesgo: Sí el riesgo existe, pero se vive con él. Si quieres hacerlo tienes que aceptarlo. No se puede emprender, tener iniciativa sin correr el riesgo de equivocarse. El emprendedor asume que puede equivocarse y de hecho se equivoca continuamente. Pero aprende de sus errores y rectifica hasta que su negocio está afinado, equilibrado y tiene los resueltos los sinsentidos. El famosos Know how , es el compendio de los aprendizajes de todos los errores que forzosamente se cometen al principio.

El riesgo no le gusta a nadie. Se tiene que estar enfermo para disfrutar del riesgo. El empresario suele ser más bien averso al riesgo. Lo que ocurre es que forma parte de la vida y cualquier avnetura forzosamente lo conlleva. El emprendedor es capaz de convivir y sobre llevar el riesgo para lograr las recompensas de todo tipo que le ofrece el progreso personal, social y económico.

 

Las habilidades  a desarrollar

  • Capacidad de convencer
  • Creatividad
  • Persistencia y capacidad de trabajo

 


Consejos para emprender

 

Cuida tus actitudes.

La actitud de lucha persistente es casi lo más importante.   Trabaja duro. Se creativo. Practica la prueba y error, tendrás que cambiar las actividades muchas veces hasta que te salgan bien. Escucha y cuida al cliente y a tu gente.

Sé serio.  Mantén tu palabra. Se debe ser optimista prudente o realista positivo. Una mezcla entre ver la realidad pero luchar con fe en la mejora. Inasequible al desaliento. Conoce muy bien a tu mercado.

Mejora sin parar. La clave de la empresa es la mejora.

Busca el beneficio.

Busca el largo plazo. Todos calvos, pero acaba llegando.

Cuida el corto plazo.

Los detalles son muy importantes.

Pide consejo.  Escucha a tu gente querida y a expertos en tu tema. Pueden ahorrarte mucho tiempo y errores.

Los negocios se hacen lentamente. Requieren tiempo.

El empresario debe saber convivir con la tensión. La tensión que aparece al ser el último responsable. El empresario va a tener que tomar decisiones y resolver problemas él solo. La capacidad  de Resistencia dentro de la tensión es una de las capacidades necesarias.

 

 

Piensa en el cliente, qué necesita.

Quiénes son, como piensan, qué necesitan, como compran, qué valoran.

Conoce dónde compran, cuándo y porqué.

Como toman la decisión. ¿lo hacen solos?, ¿en pareja?. ¿por impulso?, ¿planificado?. Conocer el proceso de compra te permitirá diseñar el proceso de venta más adecuado.

Escúchalo pero interpreta la información. Siempre te pedirá más y no siempre es viable darlo.

Intuye qué pueden valorar de las mejoras que no están cubiertas por la oferta.

 

 

Estudia a tu competencia.

Conoce cómo trabajan y sus fortalezas. Quienes son, qué ofrecen cuáles son sus puntos fuertes y débiles. cuáles son sus productos, qué atributos tienen. Cuánto valen. Qué servicios dan. Cuáles son sus argumentos de venta.

 

 

Conoce a los proveedores.

Quienes hay, qué te pueden ofrecer cada uno, cómo afectan a tu producto final. Qué relación a largo plazo se puede tener. ¿cómo afectan a tus costes?, ¿qué capacidad de servicio tienen?, ¿qué grado de dependencia tienen de tu empresa?, ¿qué poder de negociación hay?. ¿a qué competidores están sirviendo?, ¿hay exclusivas?. ¿qué estrategia tienen?, ¿por qué es bueno su producto?, ¿a quién compran nuestros competidores principales?, ¿qué ventajas/desventajas tienen?.

 

 

Cuida el producto.

Consigue un buen producto, con algo mejor y diferente. Piensa por qué te lo van a comprar.  Conoce tus productos a fondo. Qué tienen de bueno, qué les falta, qué les sobra. Qué valoran los clientes, qué no valoran. Cuáles son los mejores argumentos de venta.

Piensa en el surtido. En tu cartera de productos. En la amplitud de gama que necesitas y en la profundidad por familia. Piensa en la complejidad de ejecución.

 

 

Piensa en el precio. En la propuesta de valor y en el coste de entrega. ¿Cuál es mi margen?.

Qué precios tienen los demás competidores?, ¿puedo cobrar más? , ¿si bajo el precio, venderé suficientes unidades de más para que me valga la pena?, ¿seguro?. ¿Qué mensajes les doy a los clientes con el precio?, ¿qué relación tiene nuestro precio con el valor qué aporta nuestro producto?. ¿Cómo variarían las ventas si subimos un 1%  los precios?

 

 

 

Piensa en tu marketing

Piensa en cómo lo vas a vender. Cómo atraerás a tus cliente, como harás que compren. Cómo los fidelizarás. ¿por qué me compraran a mí y no a otra empresa?.

Piensa en la marca , en su historia y su posicionamiento. En el nombre. En el logo y  en su imagen corporativa. En las herramientas de venta que necesitas en qué soportes. Piensa en tu política de publicidad y promociones.

Piensa en tu canal de venta. Quiénes lo venderán, cómo, con qué estructura de márgenes.

Piensa dónde los encontrarás y qué cobertura geográfica necesitas.

 

Piensa en la logística.

En cómo entregarás el producto.

¿Cómo lo haremos?, ¿cuándo?, ¿con qué frecuencia?, ¿cuánto cuesta?.

 

Piensa en la ubicación.

La decisión de ubicación se suele realizar una vez y en muchos negocios afecta mucho a la viabilidad y la rentabilidad del mismo. Ventas y costes de alquiler son dos variables que  no siempre se mueven de manera paralela.

Dónde funcionará el negocio. Dónde estarán los clientes. Cómo será la llegada de los suministros. Qué costes tendremos. Qué oportunidades concretas tenemos.

 

 

Piensa en tus finanzas:

 

El plan de viabilidad no garantiza el éxito, pero ayuda a eliminar el fracaso.

Los planes no se cumplen. Pero sirven para reflexionar sobre la acción cuando llega.

Las soluciones pensadas durante un tiempo son mejores que las improvisadas.

En el plan suele ocurrir que los costes llegan antes y en mayor cuantía de la prevista y que los ingresos llegan más tarde y en menor cuantía.

 

El plan de empresa debe dejar claro cuánto necesitamos, cuánto vamos a ganar, en qué momento y de qué manera.

 

La financiación

Piensa en qué plan de inversión necesitas para llevar a cabo la empresa.

El emprendedor debe conocer cuánto necesita para montar su negocio hasta que el negocio dé dinero.

Se deberá plantear qué parte puede financiar con recursos propios y que parte puede obtener financiación bancaria.

El negocio del banco es financiar a quien podrá devolver el crédito. Así que la claridad del proyecto influirá en la capacidad para obtener financiación del banco.

 

Piensa y analiza la cuenta de explotación del negocio. Cómo se comportan los ingresos. El volumen de unidades, los ingresos monetarios, los márgenes brutos y la estructura de costes fijos. Piensa y entiende qué niveles de facturación necesitas y valora la viabilidad de conseguirlo.

 

Piensa en el cash flow o flujo de caja. Cómo se van a comportar los cobros y pagos de efectivo. Estudia tu plazo de cobro y de pago. Entiende el plazo que necesitas financiar la venta de las mercaderías. Una cosa es vender con margen y otra qué día debes pagar la mercancía y qué día cobras la venta. Esta diferencia te marcará las necesidades de financiación.

Controla la tesorería día a día. Actualiza continuamente tu previsión pagos y cobros.

¿a cuántos días pagaremos?, ¿ a cuántos días cobramos?

¿qué compras se deben realizar para que el negocio opere?

 

 

Piensa en la Organización

Piensa en la organización que necesitas para llevar a cabo el negocio.

La estrategia a largo plazo marca la organización ideal y la organización posible marca la estrategia a corto plazo.

Qué tareas se deberán realizar para hacer realidad el negocio. Piensa cómo organizas estas tareas en  puestos de trabajo. Piensa qué perfiles necesitas para cada puesto. Su misión, funciones y responsabilidades. Piensa en cómo los dirigirás y coordinarás.

 

El personal

Cómo reclutaremos y seleccionaremos al personal? Qué criterios usaremos?

¿Cuánto se ofrecerá? Cómo será la remuneración?

¿Qué valor añadido concreto aportará cada uno?

Seleccionar el personal de una empresa es una tarea importante y difícil.

Es normal tener una ratio elevado de fallos en la selección.

Cuánto más esfuerzo se pone en el filtraje más se bajan los errores, pero no se elimina el riesgo.

 

 

Piensa en los riesgos.

Qué puede ir mal y qué se  hará si pasa.

Trabajar los posibles escenarios con las contingencias más importantes que pueden suceder permite tener trabajadas las soluciones cuando ocurren los problemas.

Se debe detectar los riesgos fundamentales del negocio y analizar qué se hará en caso de que pasen.

Los riesgos graves y los riesgos probables son los que más se deben estudiar. Los graves por qué si ocurren nos afectarán mucho y los probables por la propia probabilidad alta.

 

 

Piensa en los activos necesarios y en cómo te pueden ayudar a competir bien.

Piensa en las instalaciones, cómo deben ser y estar organizadas.

Piensa en maquinarias que te permitan competir mejor.

Piensa en aquellas cosas que puedan hacer mejor tu producto, el valor que entrega o la manera cómo lo produce entrega y cobra. ¿se puede hacer mejor?

 

 

 

Piensa en el sistema de información.

Las empresas necesitan información para tomar decisiones. Nunca existe toda la información.

La información se debe saber interpretar con criterio y con la ayuda que da la experiencia. En ocasiones el exceso de información es un problema.

 

Piensa en qué información necesitas, quién la necesita, cuándo y dónde. Cómo lo harás para capturarla y distribuirla. Qué tecnología necesitarás. Hardware y software, qué proveedores usarás.

La revolución tecnológica está permitiendo a muchas compañías pequeñas competir bien y de manera ágil.

 

 

La idea. Concreta tu estrategia.  Planifica y ejecuta

Las empresas empiezan con una idea de negocio.

Una  idea de negocio es algo vago y puede tomar muchas formas.

Hay emprendedores que visionan muy claramente y a largo plazo qué quieren.

Otros lo intuyen pero no visualizan tan a largo o tan concreto.

La idea inicial de negocio no es lo más importante ya que la idea de negocio suele transformarse de manera notoria al llevarla a cabo y hacerla realidad de manera rentable. La capacidad del equipo emprendedor en adaptar la idea a la realidad continuamente cambiante tiene un peso tan importante como la idea.

Pero la idea nos permite ver hacia dónde ir.

La táctica nos ayuda a decidir qué  hacer cuándo hay cosas que hacer.

La estrategia nos ayuda a planificar qué hacer cuando no hay nada que hacer.

En el diseño de tu idea, de tu modelo de negocio y de tu estrategia busca la coherencia. Busca la consistencia.

Piensa en tu modelo de negocio. Cómo creas y cómo capturas valor.

Piensa en el futuro. En mañana, en 3 meses, en un año, en 5. Qué pasos hay que ir dando para mejorar. Roma no se hizo en dos días. Una montaña se sube paso a paso.

Planifica, piensa y actúa. Vuelve a pensar y vuelve a actuar.

La acción es clave, el pensamiento también.

Piensa como un hombre de acción y actúa como un hombre que piensa.

Pensamiento y acción van interrelacionados y son continuos. Se piensa, se actúa, se vuelve a pensar y se vuelve actuar. No se hace un plan de negocio y después se ejecuta.

El plan y la ejecución están totalmente yuxtapuestos en el tiempo, de manera que se transforman mutuamente.

 

 

Delega:

El emprendedor solo no llega muy lejos. Rodearse de un buen equipo es uno de los logros más importantes a la vez que difíciles. El emprendedor como creativo de su negocio le cuesta ceder las riendas de las operaciones. Hay que aprender a delegar y dejar que las cosas no sean exactamente de la manera como la haría uno mismo. Al fin y al cabo todas las demás empresas del mundo viven sin el emprendedor…..

Rodearse de gente buena con capacidades que le faltan al emprendedor ayuda a que el negocio prospere.

Es raro el emprendedor que destacada en todo y sabe de todo. Hay que protegerse de esa creencia porque con alta probabilidad no será real.

Conocer los puntos fuertes y las debilidades personales ayudarán a delegar en personas que complementen. La empresa, saldrá ganando.

 

 

 

 

Los  socios:

¿Emprender solo o con socios?

Búscate socios que sean buenas personas y que te complementen.

Explora si compartís visión y estilo antes de empezar.

Pacta métodos de separación por si las cosas van mal en la sintonía.

Muchas empresas se empiezan con grupos de socios. Los equipos suelen ser más potentes que los emprendedores aislados.

En la elección de socios la confianza es un elemento clave. Compartir el proyecto y la sintonía de trato son aspectos fundamentales. La complementariedad de habilidades también ayuda al buen desarrollo de un proyecto.

Las tensiones entre socios pueden generar mucha energía negativa y desenfoque del negocio.

El control regular es un hábito higiénico que ayuda a gestionar la empresa con profesionalidad y confianza.

 

 

Temas legales

El emprendedor necesita contar con un asesor legal que le reduzca los riesgos y le ayude a conocer los límites de las iniciativas.

Reducir riesgos y minimizar la conflictividad deben ser los objetivos de toda estrategia jurídica.

El asesor legal debe ayudar al emprendedor, no sólo ponerle dificultades. Una buena conexión ayudará a tomar las mejores decisiones.

 

Conciliación con el tiempo familiar

El empresario tiene jornadas duras de trabajo, pero  debe vigilar no abandonar sus responsabilidades familiares. La flexibilidad de horario y de organización pueden ayudarle a mantener el equilibrio entre la vida familiar y la personal.

 

La agenda del emprendedor

Tanto por hacer, tan poco tiempo…

¿Qué es lo importante?¿Cuál es la misión del emprendedor?¿cuáles son sus funciones?, ¿Qué tareas debe hacer?, ¿Cómo se organiza la agenda?

Cuando hay muchas cosas por hacer, por ejemplo, cuando se crea una empresa de cero, se genera estrés.

El empresario tiene que aprender a priorizar y ordenar sus tareas para atacarlas una por una con la mente centrada y despejada.

Se deben hacer las cosas más importantes para el negocio y a tiempo.

El tiempo del emprendedor es quizá uno de sus recursos más importantes. Cada día tiene unas horas y también una energía limitada.

El empresario debe aprender y perfeccionar qué temas toca en cada momento.

Debe marcar el ritmo e imponer lo que hay que hacer en cada momento. Cuidado con seguir lo que va llegando, puede dedicar la actividad a cosas no relevantes.

Para ello debe organizarse una agenda diaria, semanal, mensual y anual que le permita dirigir sus operaciones diarias y también el proceso de cambio del proyecto que quiere implantar.

El emprendedor debe tener una visión general y por lo tanto debe mantener un equilibrio en su revisión de todos los aspectos del negocio y de su organización.

 

El equilibrio de dedicación a los temas es  un logro difícil que se debe planificar y ejecutar proactivamente o el día a día arrastrará al emprendedor a tareas poco valiosas.

El emprendedor debe cuidar la atención a los temas más importantes. También debe acometer aquellos temas menos agradables. Hay que vigilar no centrarse en los temas que gustan y descuidar los que disgustan, que siempre existirán y suelen ser importantes.

 

El empresario debe dirigir  todas las funciones del negocio: diseño, comercial, producción, finanzas, contabilidad e informática. Debe vigilar por la coordinación armónica entre todas las partes de la empresa que de manera aislada no sirven para nada.

 

Pero también debe preocuparse por los aspectos del negocio, de la estructura directiva, de la estructura institucional y de la convivencia profesional.

 

Es  muy útil planificar la actividad del año, del mes, de la semana y del día. Solamente de esta manera se puede dominar lo que se quiere hacer y no caer en las pequeñas cosas que van llegando.

Seguir el plan y los objetivos ayuda a no perder el norte en la acción.

Se debe tener brújula además de reloj.

 

 

Temas muy importantes en la agenda del emprendedor

 

Todo en la empresa es importante, pero hay aspectos especialmente estratégicos.

 

Dirección del equipo  humano:

La dirección y liderazgo del equipo humano siempre es uno de los temas más difíciles y que consumen más tiempo. Por eso, ocupa un lugar importante en la agenda del empresario.

Comunicar qué tienen que hacer, comunicar la estrategia  y formarles para potenciar su capacidad.

Las personas suelen ser lo más importante en una organización. Las posibilidades de fallos de comunicación son muy grandes. Las incidencias que generamos las personas son también muy altas.

 

 

Relación con el mercado:

Relacionarse con clientes, prospectos, competidores y proveedores ayuda al empresario a conocer el negocio a fondo y a intuir sobre los detalles a mejorar.

El dominio de las tecnologías que surgen también ayuda en el desarrollo del negocio. Planificar tiempo para conocer el mercado ayuda en el desarrollo.

 

Implantación de proyectos de cambio:

El empresario necesita tiempo para implantar los cambios necesarios para mejorar su empresa. Pensar,  diseñar las operaciones y llevarlas a cabo.

 

 

Empezar desde cero

La sensación del primer día de comenzar una empresa  desde cero teniendo delante el vacío genera vértigo.

No tengo clientes, no tengo ventas, no tengo cobros, tengo gastos, tengo pagos,….

Es una sensación de apremio que impulsa a la máxima actividad y hace tirar para adelante pero que también presiona y angustia.

Uno de los  grandes logros de los empresarios es haber superado estos difíciles momentos. Llegar a tener una empresa partiendo de cero es uno de los proyectos vitales más impresionantes de nuestros tiempos.

La creación de riqueza a través de la audacia y el trabajo esforzado son una actividad muy gratificante.

 

 

Te parece demasiado difícil? Piensa en una franquicia, te darán gran parte de las respuestas ya trabajadas, pero el éxito seguirá dependiendo de tu labor y de dónde ubiques tu negocio.

 

 

 

Arrancar el negocio

La fase de nacimiento de la empresa es una fase difícil.

Se trata de la primera puesta en práctica de las ideas.

El lanzamiento del producto, la búsqueda de los primeros clientes.

Es un periodo de prueba y error.

Aprendizaje y corrección continua para pulir las operaciones de la empresa.

Hasta que no ha pasado un año completo no se tiene claro qué ocurre en verano, en otoño, en primavera, en invierno,…

Esta es una fase dónde la realidad hace cambiar el plan de negocio.

Siempre pasan cosas. Yendo bien salen muchos problemas. La percepción de fracaso en esta fase es segura y forma parte del día a día.

La inteligencia, flexibilidad, tesón y la suerte juegan papeles importantes.

Los planes de contingencia que se habían preparado antes de arrancar ayudan a ejecutar más rápido las ideas de soluciones.

En esta fase la carga de trabajo suele ser muy alta. Todo está por hacer.

Es la fase de más dedicación.

Esta fase puede durar de 6 meses a un año.

Ficharemos al personal, lo formaremos, nos equivocaremos con algunos. Tendremos que volver a ficharlos y así hasta tener un equipo estable. A veces esto lleva mucho tiempo.

 

Captaremos a los primeros clientes. Haremos fallos en la entrega, generaremos descontentos, y tendremos las primeras reclamaciones. Deberemos aprender a dar un buen servicio de manera consistente.

También nos pasaremos de dar demasiado servicio por lo que nos pagan en nuestro afán de satisfacer. Deberemos aprender a vender y entregar el servicio de manera rentable.

 

Algunas ventas nos costará cobrarlas. Deberemos poner en marcha el sistema de reclamación de saldos.

El producto no acabará de gustar del todo en alguna de sus partes y los deberemos modificar.

El marketing deberá mejorar. El argumentario deberá perfeccionarse. Las herramientas de venta no se entenderán suficiente y quizá los clientes no serán los que inicialmente pensábamos. El proceso de venta igual necesita ser rediseñado y la publicidad /promoción repensada.

 

 

Estos son algunos de los problemas típicos que surgen en esta fase y que el empresario va superando poco a poco, día a día, hasta llegar a un punto en que el grado de incidencias comienza a reducirse considerablemente.

 

Cuando se alcanza ese punto se ha desarrollado el Know How o saber hacer.

Cuánta más experiencia se tiene en un negocio más desarrollado se tiene.

La acumulación de errores permite saber todo lo que no hay que hacer. Y eso es muy valioso.

 

No es extraño que un negocio tarde 3 años en estar desarrollado.

 

 

La expansión

Llega un momento en el que negocio ya va bien y las operaciones se encuentran estabilizadas.

En ese punto el emprendedor se plantea ampliar el negocio. Expandir el negocio.

¿Lanzo más productos en el mismo negocio?

¿Ataco nuevos mercados/ubicaciones?

¿me meto en otros negocios diferentes?

Según hacia dónde se decante la empresa irá tomando forma.

La expansión por productos, mediante la I+D interna o la búsqueda externa permite ampliar la cartera de productos para competir mejor y vender más a los clientes actuales.  También puede permitir acceder a nuevos segmentos de clientes.

La expansión por mercados/ ubicaciones nos puede permitir reproducir el éxito que hemos tenido abriendo otra unidad. Buscar mercados parecidos dónde el negocio pueda funcionar y llevarlo a cabo. Las franquicias son una manera exitosa de aprovechar la expansión territorial.

El emprendedor, en ocasiones, decide emprender nuevos negocios diversificando su actividad. En estos casos si le falla un negocio puede apoyarse en otros. Se trata de repartir los huevos en varias cestas.

No hay una solución única y general. Hay casos de éxito y de fracaso en todas las prácticas.

 

 

La internacionalización

Crecer internacionalmente es una vía de crecimiento que con la dimensión de las empresas y la globalización se aparece como una oportunidad.

Se debe acometer con recursos para poder desarrollar con éxito los mercados. La capacidad de hablar idiomas y de desarrollar mercados es importante.

El ICEX provee ayudas en el desarrollo de estos proyectos y en la asistencia a ferias internacionales.

Elegir los mercados de destino, salir a vender y lograr una buena implantación local son retos que pueden suponer esfuerzos muy diferentes según las fórmulas de internacionalización que se escojan.

 

 

Buscar Management

Cuando la organización crece y/o el emprendedor se hace mayor llega un momento en el que puede ser necesaria la incorporación de directivos profesionales que se encarguen de la gestión del día a día de los negocios.

Esta es una decisión muy difícil para quien ha montado una empresa desde cero.

Además, en muchas ocasiones, existe la familia del empresario que posee las acciones de la empresa. Saber establecer una relación equilibrada entre capital y gestión se hace necesario.

El empresario puede tener un rol con mayor o menor grado ejecutivo.

Puede tener directivos funcionales que se encarguen de parcelas, o puede tener un Director general, gerente o consejero delegado que dirija a las funciones.

Este último paso es el más difícil. En este punto el empresario debe plantearse si este gerente será o no de su familia, si será o no accionista y qué rol estratégico y de control se reservará el capital.

Llevar esta transición es un proceso difícil que conviene planificar a largo y ejecutarlo con calma.

 

 

 

 

Fórmulas para emprender

Existen diferentes fórmulas para emprender.

 

  • Start Up: Inventarse un negocio empezando desde cero.

o     Innovando en producto: Patentar un producto valioso: Algunos emprendedores son casi inventores de producto que crean y patentan un producto valiosos que aporta algo nuevo. Este producto es la fuente de una empresa que fabricará y comercializará este producto en una fase posterior. Las compañías farmacéuticas o de bio tecnología son un claro ejemplo.

o    Innovando en procesos: Se trata de hacer el servicio de manera diferente para que aporte ventas. Rediseñar la cadena de valor para generar negocio. Un ejemplo son las compañías aéreas de bajo coste.

o    Innovando en marketing: Se trata de vender de manera diferente un producto que ya existe.  Starbucks es una innovación en marketing importante.

  • Comprar una empresa: Una manera de emprender es comprar una empresa que esté en marcha. Permite acelerar muchos aspectos en la creación a cambio de contener inercias que puede costar cambiar si hace falta.
  • Management Buy Out: Se trata de una modalidad de compra en la que los directivos de la empresa compran la empresa en la que trabajan. Suele ser menos arriesgada por el profundo conocimiento del negocio y la organización.
  • Spin off de una empresa: En ocasiones una empresa puede desprenderse de una parte y permite entrar a emprendedores a desarrollarla.
  • Intra emprendedores: Dentro de las empresas hay emprendedores que montan una empresa nueva aunque sea trabajando por cuenta ajena. Hay creadores de negocio que han montado nuevas divisiones y que han emprendido dentro de compañías.
  • Montar una franquicia: Una manera de emprender de cero pero con riesgo reducido. Se reduce el tiempo de puesta en marcha ya que está todo creado. Se reduce el riesgo al ser un negocio ya probado y afinado. Se trata del modelo de más éxito entre los pequeños negocios, de menos de 600.000 €.
  • Establecer una Joint Venture: Se trata de montar una empresa a medias con otra empresa para explotar conjuntamente un negocio.
  • Lograr una distribución: Una manera frecuente de empezar es conseguir una distribución para una zona de un producto ya creado.

Si desea ayuda para emprender un negocio puede consultar a FDS Consulting  en el 902 40 11 22.