Franquiciar un negocio, ¿sencillo o complejo?

A continuación, comentamos algunas medidas que pueden hacer aumentar la rentabilidad de una marca franquiciadora, que son típicas pero que por supuesto no son las únicas. Lo importante es evaluar en cada caso cuáles son las más relevantes.

 

La complejidad de franquiciar depende de cómo se haga


Cuando nos planteamos la posibilidad de expandir un negocio debemos tener bien
marcadas y definidas unas pautas para desarrollar este crecimiento, ya que es clave para que este desarrollo sea, además de exitoso, estable en el tiempo. No obstante, estas pautas pueden oscilar dependiendo de las características del sector y de la empresa.
Para plantearse una expansión a través de la franquicia es importante valorar los siguientes  aspectos para minimizar riesgos:
• Aportar un valor o know how al franquiciado.
• Poder implantar barreras de salida de la red.
• Tener un servicio con objetivos medibles y cuantificables.
• Desarrollar una nueva capacidad de gestión.
• Tecnificar y optimizar las herramientas que utilizamos para conseguirlo.

 

LA RELACIÓN DE VALOR
Cuanto mayor sea la relación entre el valor que el franquiciador aporta y el coste que le carga al franquiciado por pertenecer a la cadena, mayor será su capacidad de control. Cuando el franquiciador no aporta valor, el franquiciado tiende a no hacerle caso. La relación puede ser incluso negativa. Cuando el franquiciador cobra más de lo que le aporta, disminuye el valor inicial aportado, el franquiciado desconfía y va bloqueando el acceso a su negocio.

Por el contrario, cuando el franquiciador es una fuente de valor, el franquiciado tiende
a seguir al franquiciador. El consejo del franquiciador se convierte en norma y el
franquiciado confía en él y le abre más fácilmente su negocio para que el franquiciador descubra los errores latentes y aumente la rentabilidad para ambos.

LAS BARRERAS DE SALIDA
Cuando mayores sean las barreras de salida de la red menor será la resistencia que
nos opondrá el franquiciado. Al contrario, cuanto menos necesario sea el franquiciador,
más fácilmente se cerrará el franquiciado y mayores problemas tendremos para
liderar la red.
Algunas medidas que se suelen usar para poner barreras de salida a una red son:
• Comprar o contratar el local y sub arrendarlo al franquiciado.
• Aportar la fuente principal de ingresos, controlado producción o clientes.
• Mantener centralizadas algunas de las funciones claves del modelo de negocio.
• Construir una Marca fuerte.
• Disponer de un buen contrato de franquicias.
• Aplicar técnicas de fidelización con el
franquiciado.
• Tratar adecuadamente a los franquiciados.

LA DEFINICIÓN DE LOS ESTÁNDARES DE SERVICIO

Lo primero es tener claro el nivel de servicio que vamos a exigir, cómo lo vamos a
controlar y sobre todo, cómo debe ejecutarse y qué resultado debe obtenerse.

Para ejercer un adecuado control sobre la cadena y los servicios que se prestan es necesario definir claramente los estándares de operaciones y del servicio, explicitarlos y trasnferirlos a quien va tener que hacerlos. Para ello, se utilizan el Manual de Operaciones y la formación al franquiciado.
Cuando no se tiene manual es muy difícil controlar, pues no hay estándar de referencia y se cae en apoyos tan peligrosos como la memoria, las percepciones o interpretaciones de los franquiciados. La indefinición es un enemigo para el liderazgo y control de una red de franquicias.

CAPACIDAD DIRECTIVA DEL FRANQUICIADOR
La autoridad del franquiciador es una herramienta muy importante a la hora de gestionar a los franquiciados. Cuanto mayor es el conocimiento del negocio y la experiencia que tiene mayor es la capacidad de control sobre los franquiciados
por autoridad.
Estos elementos potenciarán la capacidad de liderazgo del franquiciador sobre sus franquiciados.

El liderazgo va mucho más allá del control. Es la dirección efectiva del negocio, tanto operativa como estratégica. En este sentido, en una franquicia cuanto menos capacidad de independizarse de la cadena se dé, más difícil será que los
franquiciados no sigan. Controlar es definir estándares y medir su cumplimiento. Dirigir es conseguir que la gente actúe correctamente.
Hay que considerar que el tamaño de la red influye también, pues mientras la cadena es pequeña, la relación con los franquiciados es muy estrecha, casi de equipo familiar. Cuando la red crece, la relación se convierte en más distante y crece la necesidad de estandarizar la relación.
LAS HERRAMIENTAS Y SISTEMAS DE CONTROL

Una central franquiciadora debe asegurarse de que el servicio que se provee en las unidades franquiciadas corresponde a los niveles definidos por ella en su Manual de Operaciones.
Algunos sistemas que se utilizan son:
• Establecer un Sistema de información que registre y mida las variables claves.
• Llevar un sistema de evaluación y registro de mejoras pendientes.
• Formar al personal clave constantemente.
• Realizar Auditorias mensuales sobre las variables del negocio.
• Mistery Shoper: medir las variables de prestación del servicio en momentos inesperados.

• Integrar al equipo humano en la misión y filosofía de empresa.

 

CONCLUSIÓN


Ahora que tenemos clara la teoría de qué información es importante valorar para plantearse franquiciar un negocio solo falta estar preparado para dar el paso definitivo e intentarlo.

En este caso, si usted desea profundizar en alguna parte de este artículo o saber con detalle cómo franquiciar su negocio puede ponerse en contacto con nosotros

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